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XIV Congreso Nacional de Comunidades de Regantes en Torrevieja

Manuel Ruiz reivindica la figura de las cajas rurales ante los regantes

El presidente de CRC define a estas entidades como la "banca de proximidad" y expone las aportaciones hechas a la agricultura de Murcia y Alicante

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Manuel Ruiz, durante su intervención en el Congreso de regantes en Torrevieja

El presidente de Caja Rural Central Manuel Ruiz ha realizado esta mañana ante un millar de regantes, una reivindicación de la figuras de este tipo de entidades. Con casi cien años de existencia y un marcado origen en la huerta oriolano, Ruiz ha demostrado en su intervención como la entidad ha participado en el desarrollo de infraestructuras agrícolas en las provincias de Alicante y Murcia.

El modelo de las cajas rurales es conocido como el de banca local o de proximidad y desarrolla una triple vertiente: la financiera, la social y la cultural. Es, por tanto, un modelo totalmente infiltrado en la sociedad“, ha apuntado. Con 150.000 clientes y 74 oficinas -en Alicante y Murcia-, CRC es una de las entidades con mayor penetración en el sector agrario de la zona con una clara posición de liderazgo en la comarca donde se celebra el Congreso Nacional de Comunidades de Regantes.

Para Ruiz, “el modelo del Grupo Caja Rural ha demostrado que para ser eficientes y aportar valor al mercado no es significativo ni el modelo societario ni el tamaño sino el modelo de negocio y de gestión y con tal fin no podía faltar nuestro compromiso con la Federación Nacional de Comunidades de Regantes (Fenacore), con la que nos une una larga relación de colaboración mutua, de hace ya bastantes años“. CRC tiene suscrito un acuerdo de colaboración con Fenacore desde marzo de 2016, para dar un servicio personalizado a las Comunidades de regantes y sus socios. “Nuestra proximidad con el mercado del territorio en el que actuamos es nuestra mayor riqueza y nuestra mayor diferenciación“, ha apuntado el presidente de la caja.

Según los últimos datos publicados por la entidad, Caja Rural Central tiene un CET 1 o capital de nivel 1 del 15,43% -4,55 puntos superior al mínimo exigido que es del 10,88 para 2017-, equivalente a un 41,8%. Así mismo, el coeficiente de apalancamiento es del 8,80%, 5,80 puntos superior al mínimo exigido que es del 3%, equivalente a un 193,3%; datos que le están permitiendo crecer y abordar esta nueva fase en la que hay todo un proceso de modernización en marcha, no sólo a nivel de imagen corporativa, sino de estructura interna.

En su defensa del modelo, Ruiz ha recalcaldo el aspecto diferencial: La proximidad en la que “se sustenta un modelo de banca federada que nos permite salvaguardar la autonomía de las cajas rurales que pertenecemos al Grupo Caja Rural sin tener que renunciar al requisito indispensable de operatividad bancaria y eficiencia empresarial, superando las limitaciones que en cada entidad pueda generar su dimensión individual y el ámbito geográfico de su actividad“.

Dentro de la alocución, el máximo responsable de la Caja ha puesto de relieve la competitividad contrastada del modelo “sin que el tamaño sea un obstáculo porque a través de las sociedades participadas – Banco Cooperativo Español, Rural Grupo Asegurador y Rural Servicios Informáticos – obtenemos las economías de escala necesarias para ser competitivos y poder abordar con los recursos humanos y económicos suficientes los retos actuales del sector financiero así como el tsunami regulatorio de los últimos años“.

Historia ligada a la agricultura

 

Manuel Ruiz ha tirado de hechos históricos para explicar la vinculación de la Caja con los regantes y del patrimonio hidraúlico. “En el año 1924 la Federación de Sindicatos Agrícolas Católicos, hoy Caja Rural Central, junto con la Compañía de Riegos de Levante y el impulso del Obispado de Orihuela, inició la que sería la obra más importante de la provincia de Alicante: convertir unas 25.000 hectáreas de tierras de secano en regadío mediante elevación de aguas sobrantes en la desembocadura del río Segura, en la población de Guardamar,  y su posterior distribución a través de una red de canales con una extensión de unos 230 kilómetros, afectando a unos 12 municipios de la provincia de Alicante“.

Según ha relatado el presidente, el importe de aquellas obras fue de unos cinco millones de pesetas y se financió con la puesta en circulación de tres emisiones de títulos, de valor nominal de 500 pesetas, con la garantía de los regantes asociados, el propio proyecto con la gestión de la Compañía de Riegos de Levante y la garantía subsidiaria de Caja Rural Central. De esta manera el proyecto salió adelante generando una gran riqueza en nuestra provincia, y especialmente en los municipios implicados.

También de gran importancia fueron las gestiones realizadas por la Federación de Sindicatos Agrícolas Católicos, hoy Caja Rural Central, ante el Ministerio de Fomento, y especialmente ante el Ministro de aquel momento, el Conde de Guadalhorce, para impulsar el pantano de la Fuensanta en la Región de Murcia, y que fue aprobado en el año 1926.

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