Gracias a la compra pública innovadora y los instrumentos de financiación para organismos públicos y empresas

También pueden ser Smart Cities las ciudades de menos de 20.000 habitantes

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Las ciudades de menos de 20.000 habitantes también pueden optar a convertirse en smart cities, según la consultora Ayming. La clave, según Laura Delgado, socio director de la compañía es la colaboración entre administraciones públicas, empresas y ciudadanos, “junto a la interoperabilidad de las tecnologías”.

Las poblaciones de menos de 20.000 habitantes podrán optar a ser ciudades inteligentes mediante la compra publica innovadora o CPI. La CPI fomenta la contratación pública con pymes, emprendedores y empresas que apuesten por la tecnología. La CPI favorece la innovación a través de un contrato que la entidad pública saca a concurso para cubrir una necesidad no cubierta.

Con la CPI se fomenta que las Administraciones Públicas realicen una compra inteligente, mejorando sus necesidades o servicios a través de la I+D+i, al tiempo que fomentan la innovación empresarial. La CPI es por tanto una clara oportunidad para crear valor, empleo estable y de calidad. Uno de los objetivos del Gobierno es precisamente que al menos un 3% de la licitación pública sea innovadora y supone un firme apoyo en aras de que la economía española esté basada cada vez más en el conocimiento.

Fondos europeos
Para cofinanciar proyectos innovadores existen dos programas nacionales con fondos europeos denominados: Innocompra e Innodemanda. El primero apoya a los organismos públicos para el desarrollo de proyectos innovadores susceptibles de recibir ayudas del Estado y que puedan generar contratos CPI. Financia entre el 50 y el 85% del coste de la innovación tecnológica requerida, con un presupuesto superior a 5 millones. El presupuesto disponible hasta 2020 es 300 millones.

Innodemanda es un instrumento de financiación de apoyo a la oferta tecnológica que concurre a los concursos CPI, con el fin de que la entidad contratante disponga de ofertas más competitivas y facilitar que sus productos y servicios innovadores tengan más presencia en la Administración. Se accede al programa mediante la firma de un acuerdo con el CDTI que permite acceder hasta un 75% de la financiación en forma de préstamo, para cubrir el coste de la innovación tecnológica requerida por la CIPI. El presupuesto mínimo es de 175.000 euros. El programa se dirige a proyectos de 1 a 3 años y el préstamos es parcialmente reembolsable, con un plazo de amortización de 10 años, 3 de carencia y un interés de euribor a 1 año.

Por último, también se contemplan partidas específicas para licitaciones CPI dentro de Horizonte 2020 con un presupuesto adicional de 175 millones de euros a través de los programas CSA, PCP y PPI. El presupuesto disponible para el período 2018-2019 es de 124 M €.

Gracias a la compra pública innovadora y a los fondos adicionales que moviliza, las Administraciones Públicas tienen ahora un aliciente más para adoptar una estrategia de compra inteligente, en línea con las políticas europeas, y contribuir hacia un cambio de paradigma que convierta al sector público en tractor de actividad tecnológica, y en última instancia, de nuevos mercados que creen empleo de calidad y mejoren la calidad de vida de los ciudadanos.

Además, su impacto en el progreso tecnológico puede ser enorme, pues las empresas podrían hacer una apuesta tecnológica sabiendo de antemano que cuentan con un cliente como es la Administración Pública, reduciendo así el riesgo de la inversión en I+D, y contribuyendo al desarrollo de la sociedad, la gestión eficiente de los recursos y la mejora de los servicios a los ciudadanos.

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