La información económica de los líderes

J. Fur (Círculo de Economía de Alicante):

“El Congreso de CEDE es un hito difícilmente repetible en Alicante”

 

Javier Fur, presidente del Círculo de Economía de la Provincia de Alicante

El Círculo de Economía de la Provincia de Alicante vivirá en noviembre la prueba más importante de su historia: la organización del Congreso Nacional de Directivos. Con numerosos retos encima de la mesa, directivos de toda España y de muy diversos sectores se darán cita el 20 y 21 de noviembre en el Auditorio de Alicante. Su presidente, Javier Fur, explica y enumera las aportaciones que trae un evento de estas características a los empresarios y, por supuesto, también a la provincia. La jornada dirigida al joven talento tendrá una especial relevancia.

[mepr-rule id=”598″ ifallowed=”show”]

Entramos en la recta final del Congreso y me gustaría que hiciéramos un balance de su trayectoria en este puesto. ¿Cómo valoraría este tiempo al frente del Círculo? Como empresario, ¿qué aspectos o experiencias le han permitido conocer su puesto de presidente del Círculo?

– Ha sido una etapa muy interesante en mi vida profesional. Me ha permitido conocer mucho mejor el tejido empresarial de la provincia de Alicante, así como en el ámbito nacional a través de mi pertenencia a la junta directiva de la Confederación Española de Directivos y Ejecutivos (CEDE), en la que me integré en tanto que presidente del Círculo.

Pero, sobre todo, este tiempo como presidente me ha permitido aportar mi grano de arena al movimiento empresarial de la provincia de Alicante. He intentado que el Círculo asumiera un rol de catalizador de las mejores prácticas de gestión a nivel nacional, que hemos podido traer a Alicante de la mano de CEDE; mostrar a los empresarios alicantinos los nuevos retos que este mundo VUCA (volátil, incierto, complejo, y ambiguo) nos propone casi cada día; desarrollar y facilitar herramientas para abordar con ciertas garantías las crecientes exigencias en calidad, seguridad o responsabilidad que tanto la legislación como la sociedad han ido planteando a las empresas.

 

En resumen, he podido contribuir o, al menos lo he intentado, a mejorar la calidad directiva y de gestión de las empresas alicantinas en tanto que motor básico económico y social de nuestra provincia.

– Los retos a los que se enfrentan los directivos seguro que tienen puntos comunes, ¿cuáles destacaría? ¿Considera que hay diferencias entre los que ha podido conocer en Alicante a otras provincias?

– Los retos, en general, son comunes a todos los directivos de todas las provincias españolas, con las especificaciones, lógicamente, de los sectores de actividad diferentes que se desarrollan en cada una de ellas, así como las legislaciones autonómicas, en ocasiones distintas para comunidades diferentes (los trámites para dar de alta empresas, el impuesto de transmisiones, etc., en ocasiones difieren de unas zonas a otras y facilitan o dificultan la actividad empresarial).

Estos retos son prácticamente los mismos que tienen todos los empresarios en nuestro espacio común europeo, si aislamos algunos problemas como el coste de financiación, ahora más controlado con una prima de riesgo razonable, especialmente si se desactiva el problema de confianza generado por la situación planteada en Cataluña.

Los retos que tenemos los empresarios son, en términos generales, muy conocidos: la digitalización de las empresas, con el impacto que tiene especialmente sobre la eficiencia y la comercialización; la necesidad de internacionalización y diversificación geográfica de nuestras compañías, para hacer frente con mayores garantías a crisis regionales a nivel global que seguro que se seguirán produciendo; el aumento de tamaño de nuestras empresas o la integración de programas de cooperación para competir en el mercado global, etc. Y, por supuesto, el reto del talento, especialmente ahora que parece que la crisis empieza a remitir, si no nos empeñamos en mantenerla.

– Estar al frente de una organización como el Círculo ¿reporta satisfacciones? ¿Cuáles?

– Sí, sin duda. La posibilidad de mejorar mi propia capacidad para dirigir la empresa; la relación con muchos líderes empresariales nacionales e internacionales, con el consiguiente aprendizaje que conlleva, a los que de otra forma resultaría muy difícil encontrar; y el acceso más fácil a las innovaciones en gestión y a los análisis de expertos sobre la previsible evolución del entorno competitivo de las empresas.

Y sobre todo, como le decía, la oportunidad de ayudar a otros empresarios y directivos a ser más eficaces en la gestión de sus empresas, contribuyendo, por tanto, a mejorar el entorno de nuestra provincia.

2017-oct-fur-4

– Personalmente y visto el trabajo de cara al congreso, ¿cuáles son sus expectativas?

– Muy buenas, por supuesto. Confío en que seremos capaces de llegar a todos los empresarios de la provincia (y de otras muchas partes de España) y desarrollaremos un congreso verdaderamente útil para las empresas y, por tanto, para la sociedad alicantina. Confío también que, en el futuro, habrá muchas referencias en gestión empresarial al “Congreso CEDE de Alicante 2017”.

– El programa y las mesas están cerradas. Contaremos con primeras espadas como dos ministros. ¿Cómo ha sido el proceso de cierre de programa y qué temáticas se abordarán?

– En esta edición, el congreso pretende ser lugar de intercambio y de debate en el que directivos y ejecutivos puedan poner en común experiencias, proyectos y oportunidades de colaboración.

Bajo el lema “Oportunidades y riesgos del directivo en la sociedad digital”, los principales ejecutivos de importantes compañías de nuestro país y responsables de las políticas económicas e industriales, participarán en las distintas ponencias y mesas redondas programadas. Innovación, tecnología, sociedades conectadas, el perfil del nuevo cliente, cada vez más informado y por tanto más exigente, así como la situación económica global y su impacto en España, sin olvidar los valores que deben prevalecer en esta era de cambio constante, son algunos de los temas centrales que se abordarán durante la jornada del evento.

Bajo la presidencia de honor de Su Majestad el Rey, que todos los años en que su agenda lo ha permitido ha asistido al Congreso, y confío en que también nos podrá acompañar este año, contaremos, efectivamente, con ponentes de muy alto nivel ya confirmados, como los ministros de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, o el de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal; así como presidentes y ejecutivos de CEDE, La Caixa, KPMG, Grupo Fuertes, Deloitte, Telefónica, Bankinter, Centauro, El Corte Inglés, Caja Rural Central, Indra, Abertis, Grupo Julià, ManpowerGroup, ICO, Water Europe of Suez, Volkswagen, Airbnb, Suma y PLD, entre otras empresas muy relevantes de todos los sectores de nuestra economía. Así como los presidentes de la Generalitat Valenciana, la Diputación de Alicante, el alcalde de Alicante y el presidente de CEDE, Isidro Fainé, en la clausura del acto.

– Uno de los valores del Congreso es el networking y los contactos que se hacen. En su experiencia ¿qué puede aportar este tipo de encuentro a los directivos que asistan?

– En primer lugar, conocimiento absolutamente actualizado y explicado por los líderes del estado de la cuestión empresarial a nivel nacional e internacional. Riesgos y oportunidades en este entorno cada día más virtual que es necesario abordar con capital humano, conocimientos y tecnologías digitales.

Todo esto a nivel de las distintas partes del valor que aportan las empresas, así como a nivel de los sectores de actividad más relevantes de la economía española y de nuestra economía provincial.

Y, por supuesto, como apunta en su pregunta, también los contactos entre todos los participantes resultan muy fructíferos. Surgen posibilidades de cooperación, intercambios de información, identificación de nuevas oportunidades, nuevos clientes o proveedores de interés, posibilidad de profundizar en buenas prácticas en cualquier área de actividad de la empresa, etc.

La asistencia al Congreso, en mi opinión, debería ser casi una obligación para todos los empresarios y directivos españoles, aunque aquí me dirija de manera especial a los alicantinos, murcianos y valencianos que, por proximidad, tienen más fácil acceso. Se trata de un hito difícilmente repetible en nuestra ciudad, al menos durante mucho tiempo.

2017-oct-fur-3– Tanto el Círculo de Alicante como CEDE sé que se han marcado objetivos, ¿los puede compartir?

– Por supuesto. El objetivo que compartimos con la CEDE es congregar en el Adda a más de 1.000 directivos de empresas españolas, muchos de ellos alicantinos, que permanecerán en Alicante los días 20 y 21 de noviembre próximos, para asistir, esperamos, al mejor debate y puesta en común de las mejores prácticas directivas en las empresas líderes.

– ¿Tienen datos de los perfiles y qué sectores representan los asistentes?

– Estamos en plena fase de inscripción. Es pronto todavía para tener datos relevantes sobre inscripciones, procedencia, sectores, etc., pero de congresos anteriores podemos aventurar que habrá representación de todos los sectores de actividad, especialmente de los más asentados en nuestra zona: el turismo, la banca, las universidades, la construcción, el juguete, el mueble, la piedra natural, las especias, el turrón, el calzado, la agrícultura, etc., tendrán, sin duda, mucha representación en el congreso, con sus presidentes, primeros ejecutivos y directivos de primer nivel.

Y esperamos muchos estudiantes de las universidades alicantinas así como de nuestros centros de formación profesional en la Jornada de Jóvenes “Talento en Crecimiento”.

– ¿Cómo se concreta la presencia de empresas y directivos de la provincia y de la Comunidad en el Congreso? ¿Qué ponentes y en qué mesas estarán?

– Varias empresas de nuestra zona han visto la oportunidad de apoyar expresamente el Congreso mediante patrocinios y/o participación en las ponencias, mesas redondas y debates del Congreso.

El presidente de Caja Rural Central, el CEO de Centauro Rent a Car, el presidente del Grupo Fuertes, PLD, Suma, o yo mismo, somos algunos de los intervinientes en el Congreso, en ponencias individuales o participando en mesas de Turismo, Financiación, Innovación, etc., además, como ya he comentado, de los alcaldes de Alicante y Elche, el presidente de la Diputación de Alicante o el presidente de la Generalitat Valenciana.

– ¿Qué ha aportado la delegación alicantina, su equipo, al Congreso?

– Hemos colaborado estrechamente con CEDE en toda la organización del Congreso, desde el diseño de contenidos hasta la identificación y contacto con ponentes, búsqueda de patrocinadores, contacto con administraciones, etc., en un compromiso firme y compartido por toda la Junta Directiva del Círculo.

El congreso ha sido nuestra primera focalización a lo largo de todo este año 2017, aunque ya veníamos trabajando en él desde mucho más tiempo atrás. De hecho, las actividades que hemos venido organizando a lo largo del año han estado muy condicionadas por el Congreso, de manera que en todas ellas se viera el objetivo final del Círculo para 2017, que no es otro que la convergencia en este Congreso de Directivos CEDE 2017 que, como le decía, macará un hito importante en la provincia en el reconocimiento y puesta en valor de la función directiva en las empresas como motor de mejora de la competitividad de nuestra Comunitat.

– En nuestra provincia son protagonistas las pymes, ¿en qué medida el tamaño de una empresa afecta a los puestos directivos?

– Es muy difícil retener a los buenos directivos que reciben ofertas, con las que difícilmente podemos competir, de grandes empresas.

El salario, los incentivos a largo plazo, el equipo de trabajo, el reconocimiento a la gestión excelente, pueden no ser suficientes para retener o cubrir con líderes muy experimentados, determinados puestos directivos de nuestra empresa.

Seguramente, como en el fútbol, se podrían pactar cláusulas de rescisión de contratos, pero esto funciona mal en las empresas por las connotaciones que la implicación personal diaria tienen en el trabajo directivo.

Por tanto, asegurar que el talento desarrollado durante la permanencia del directivo en la empresa se mantiene con su salida, pactar un periodo corto de relevo y seguir manteniendo un buen amigo en otra empresa, son, en mi opinión, elementos a manejar en estas situaciones siempre difíciles de salida o cambios directivos.

Y por supuesto, tener siempre “cantera” preparada. La formación es crítica, por tanto, para afrontar con garantías este problema.

– La actualidad manda. ¿La situación de inestabilidad catalana puede alterar la agenda del Congreso?

– En absoluto. Confío además que en las fechas del Congreso sea un conflicto, al menos en su parte más intensa, en vías de solución a través de la apertura de cauces de diálogo en el marco constitucional, que permitan una convivencia pacífica y de progreso, como ha sido siempre entre Cataluña y el resto de España.

En este caso, creo que el conflicto se enquistó porque las dos partes que debían resolverlo, Gobierno de la Generalitat y Gobierno central, no fueron capaces de establecer esos cauces en su momento porque se plantearon en origen –es mi opinión– posiciones maximalistas que permitían poco acercamiento en el ámbito constitucional, derivando finalmente en un conflicto que yo calificaría de sentimientos más que de agravios reales, de solución sin duda compleja.

Y sin ninguna intención de relativizar la importancia del conflicto planteado, sigue siendo cierto eso de que los incendios, en su inicio, se apagan con un vaso de agua.

– Por último, la economía circular ha puesto sobre la mesa la propuesta de trabajar con partners por proyectos. ¿En qué medida ha cambiado este punto el trabajo y la formación de directivos?

– Más que la economía circular, que es un concepto económico magnífico que se relaciona con la sostenibilidad, que propugna que el actual flujo lineal de los materiales (recursos-producto-residuos) necesita transformarse en un flujo circular (recursos-producto-recursos reciclado), yo diría que es la globalización, la internacionalización de la economía, la creación de grandes bloques económicos y políticos, lo que obliga a hacer mucho más grande el tamaño de nuestras empresa o, como esto no suele ser fácil, a cooperar con otras empresas para ser capaces de competir con garantías en estos mercados globales, tal como apuntaba anteriormente.

Recientemente se empezó a utilizar un término que define bien esta nueva situación. Es la “coopetencia”, o la cooperación para después competir. Y esto se aplica tanto para empresas complementarias en la cadena de valor –en estas es, sin duda, mucho más fácil– como para empresas competidoras en mercados locales que quieren salir al exterior.

Hay ejemplos de éxito en empresas muy focalizadas y muy especializadas –que puede parecer lo más eficiente–, pero también de empresas absolutamente integradas verticalmente, que desarrollan con sus propios recursos todas las fases de la cadena de valor, desde la materia prima hasta el producto final en poder del cliente y el servicio posventa.

En realidad, ambos sistemas son buenos si se desarrollan correctamente y si se tienen los recursos para abordarlos. Lo importante es estar en condiciones de llegar al cliente (sabiendo quién es el cliente, que en muchas empresas no es el cliente final del producto terminado, sino una empresa de ensamblaje) en las mejores condiciones, con recursos propios o compartidos.

Creo que esto no es especialmente relevante en el trabajo y formación de directivos, cuya función es la de catalizador de todos los recursos y capacidades de la empresa para obtener los mejores resultados para todos los grupos de interés en la compañía, y esto tanto en focalización como en integración vertical.

[/mepr-rule]
[mepr-rule id=”598″ ifallowed=”hide”]

Para leer el artículo completo:
Suscríbase a la la edición digital de Economía 3;
con su cuenta de suscriptor

[/mepr-rule]

Suscríbete a nuestra newsletter