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Alicante frena el ritmo de su recuperación económica

El Instituto de Estudios Económicos de Alicante (Ineca) ha presentado hoy su Informe de Coyuntura Socioeconómica 2016. Del documento se desprende que, con la práctica totalidad de los datos cerrados, el año 2016 ha servido para confirmar dos tendencias: mejoría general de los indicadores y pérdida de peso de la provincia en el conjunto nacional. El presidente de Ineca, Perfecto Palacio, ha señalado que la provincia de Alicante mantiene la tendencia del año anterior, es decir, una trayectoria ascendente, de recuperación, pero a un ritmo lento. “Nos alejamos de la buena marcha que lleva el país. Así que, consideramos que “vivimos en un momento allegro ma non troppo”.

afiliadosSegún el análisis de Ineca, la historia de 2016 es la historia de una provincia que sigue caminando en el lado positivo de la vía, aunque cada vez, anda más despacio. El ritmo de crecimiento se ha ralentizado por segundo año consecutivo y eso significa que nos alejamos cada vez más de los puestos avanzados. “Está bien haber taponado la herida de pérdida de tejido empresarial, empleo, etcétera. Después la hemos cosido, pero parece que, desde 2015, hayamos abandonado la rehabilitación. De esta manera, la recuperación puede perder su sentido y el esfuerzo hecho hasta ahora no habrá servido”, ha indicado el presidente.

Desde Ineca, se considera que aún hay margen para la mejora y que, en un corto plazo, la inversión es clave para cambiar esta dinámica. “Ya sabemos que del Estado no va a venir, o eso parece a tenor de los presupuestos. Habrá que moverse y pelear por nuestras fortalezas como territorio atractivo para la inversión. Seguimos pensando que las políticas deben ir dirigidas a apuntalar nuestros ejes económicos (construcción- inmobiliario y turismo) y a reindustrializar la provincia”, ha concluido Palacio.

Por sectores de actividad, los dos que más han notado los efectos de la crisis han sido el exterior (exportación agrícola e industrial) y el de la construcción. El primero, presenta síntomas de agotamiento y falta de competitividad; y el segundo, ha iniciado la recuperación de forma paulatina y continua hasta prácticamente los últimos meses en los que se advierta ya una clara ralentización relativa de la actividad en comparación con el contexto nacional.

En cuanto al turismo, y especialmente en la actividad hotelera, lo cierto es que los efectos de la crisis han sido mínimos. A pesar de las buenas cifras, la provincia de Alicante ha mantenido una mejor evolución que el conjunto de España hasta el 2015. A partir de este momento, manteniendo los dos territorios una evolución positiva, lo cierto es que Alicante se va descolgando del ritmo de crecimiento España, aspecto que lejos de detenerse sigue incrementándose con el paso de los meses.

En líneas generales, los avances son positivos, pequeños pero positivos. Las mejoras en prácticamente todos los indicadores Ineca establecen casi un punto de crecimiento respecto a 2015. La provincia saca un aprobado en el curso socio económico en 2016, según constata el responsable de Estudios, Francisco Llopis.

Trabajadores y empresas

La provincia cerró el año con un ligero incremento. En concreto, 75 sociedades más, es decir, un incremento del 1,6%, porque, en el conjunto de España, el incremento se eleva hasta el 6,8%. Este hecho provoca que paulatinamente la provincia de Alicante vaya mostrando dentro del territorio nacional una menor actividad emprendedora. El dato más negativo lo tenemos en la disolución de sociedades que presenta un incremento en el conjunto del 2016 del 11.9%, una cifra muy alejada del escaso 2,2% en el lado del conjunto del territorio nacional. Además, rompe con la tendencia del 2015 respecto al 2014, donde por el contrario se redujeron las disoluciones en un 11,8%. El peso de Alicante en las disoluciones ha pasado del 3,3% del total nacional del año pasado al actual 3,7%.

Los trabajadores afiliados a la Seguridad Social en su conjunto (régimen general y autónomos) mantienen una evolución positiva en el 2016, si bien con incrementos que prácticamente son la mitad del año anterior, por lo que se observa un menor ímpetu en la filiación de trabajadores. En el caso particular de Alicante, las variaciones son mejores que las del conjunto de España, por lo que en este aspecto la provincia presenta mejores resultados.
El paro en este periodo ha disminuido, pero menos que hace un año. Quizás la nota más significativa a este buen dato de reducción del paro, es que desde hace varios meses lo hace con menor intensidad que la media nacional. Por el lado de la EPA, la evolución de Alicante en el último trimestre del 2016 ha sido muy buena y ha permitido por segundo trimestre consecutivo presentar una tasa de paro inferior a la media nacional.

La recaudación en el IRPF del último trimestre nos indica que ahora se recauda casi un 25% menos, que en términos absolutos son 335 millones de euros, respecto a la recaudación del 2007, un año en el que la EPA fue baja (un 10,5%). Sin duda éste es uno de los aspectos que todavía lastran más la salida y la recuperación de la crisis, por la que el consumo interno no se desarrolla y por el que las personas en mayor necesidad se ven obligadas a buscar un empleo. “Con estos datos de recaudación e ingresos, es muy difícil poder reclutar talento. Si bien es cierto que el entorno geográfico ayuda, si no hay una recompensa económica, resultará complicado que este tipo de profesionales se quede o venga”, ha enfatizado al respecto el máximo responsable del Instituto.

Turismo

La provincia sigue marcando valores máximos en el 2016. En esta ocasión, las pernoctaciones tanto de nacionales como de extranjeros vuelven a incrementarse, respectivamente para todo el 2016 un 2,1% y un 11,4%, sumando un total de 17,6 millones de pernoctaciones, con una distribución casi a la par entre nacional y extranjeros. Este aspecto de la composición del turista es diferente a la nacional, en aquel caso 1/3 es nacional y 2/3 extranjeros. Además, la variación anual para todo el año es mayor en España que en Alicante, en parte precisamente por esa mayor proporción de turista extranjero. Las estancias medias de la provincia en los hoteles siguen siendo uno de los valores fuertes, con un diferencial positivo de 1,35 noches en promedio para el 2016.

No obstante, la provincia de Alicante tiene un buen aliado en los apartamentos turísticos y en los campings. En ambos, el incremento anual respecto al 2015 es superior a la media nacional, respectivamente los valores son: para los apartamentos con 7 millones de pernoctaciones un 17,4% frente a un 9%, y en el caso de los campings, con 4,4 millones de pernoctaciones un 11,2% de incremento frente al nacional que se queda en un 6,6%.

Ineca interpreta que se está produciendo un cambio de hábitos o turistas que visitan la provincia de Alicante, por lo que habrá que analizar estos nuevos perfiles y acoplar la oferta turística y la complementaria a este tipo de turista. La nota negativa de este pujante sector sigue siendo el turismo rural como ya hemos comentado en anteriores ocasiones. En la provincia baja un 5,2%, mientras que en España, el aumento se eleva hasta el 12,5%.

viviendasOtro de nuestros ejes es el bloque perteneciente a la construcción inmobiliario. Presenta una situación divergente. Por parte del mercado inmobiliario, el cuarto trimestre presenta un nuevo incremento del 8,9% en Alicante y del 12,9% en particular para no residentes. En total, durante 2016, se realizaron 35.628 operaciones, 3.951  más que 2015, es decir un incremento del 12,5%, ligeramente inferior al dato nacional que tiene un incremento del 13,9%. En cuanto a las transacciones de no residentes, el número de operaciones registradas fueron 16.515, 2.037 más que en el 2015, cifra que conlleva un incremento del 14,1% anual, ligeramente inferior al conjunto de España que muestra una variación del 15,1%. En visados sobre viviendas de obra nueva, el dato es positivo y representa un incremento anual del 21,8%. El único pero viene al comprobar que el incremento anterior había sido del 73,7%.

Conclusión

Al final y en resumen, 2016 ha supuesto en términos generales una mejora del tejido productivo para la provincia con avances igualmente positivos en la vertiente social. Las finanzas mantienen una fuerte debilidad que lo identifica como el talón de Aquiles y que se traduce en una urgente y necesaria inyección de inversión pública y/o privada. Tanto por sectores como por actividad, la economía alicantina mantiene ligeros avances. Las buenas perspectivas de 2016 sirven para abandonar el pesimismo que no la preocupación. Los síntomas de recuperación muestran un cierto cansancio, porque han perdido el empuje de hace unos años. La reactivación de los sectores tradicionales, llámese industria, ha dejado de ser una opción para convertirse en una necesidad.

“Precisamos -indica el informe de Inecaproductos y servicios con mayor valor añadido, que estén más pegados a la innovación y a la diferenciación. Modernización, transformación digital que tenga en cuenta la realidad. La provincia de Alicante cuenta con numerosos casos de éxito empresarial, pero por sí solos no son lo suficientemente atractivos cuando hablamos de inversiones en abierto, en polos de atracción capaces de generar nuevos y mayores empujes. Es importante no perder el ritmo”.

 

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