A. Cornella: “Los países con más densidad de robots son los que tienen menos paro”

Dentro de su ciclo de actos previos al Congreso de Directivos CEDE que tendrá lugar en Alicante en noviembre de este año, el Círculo de Economía de Alicante ofreció, el pasado 23 de marzo, la conferencia “Now is Next; 20 oportunidades de transformación empresarial”, a cargo de Alfons Cornella, fundador y presidente de Infonomia , empresa de servicios de innovación. Cornella es consultor de grandes empresas españolas y ha dirigido más de cien proyectos sobre creación de cultura y dinamización de equipos de innovación en todo tipo de organizaciones, en especial, en el sector privado.

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Alfons Cornella, director y fundador de Infonomia, durante la conferencia.

Alfons Cornella, director y fundador de Infonomia, durante la conferencia.

Ante medio centenar de directivos y profesionales, Cornella escogió cinco de los veinte campos que componen su trabajo, editado por CEDE en un libro que posteriormente se distribuyó entre los asistentes. El orador, al que introdujo Javier Fur, presidente del Círculo de Economía, distingue en su obra cuatro grandes apartados y los retos a los que se enfrentan los líderes empresariales en cada uno de ellos: Ciencia, Tecnología, Sociedad y Empresa.

Para Cornella, el ámbito de la energía es uno de los que en el futuro inmediato va a generar más oportunidades empresariales: “Esto no gustará a muchos, pero muchas de las inversiones que se han hecho en los últimos años no son rentables”. afirmó, “y existen billones de euros que no van a poderse rentabilizar”. En su opinión, “de una producción y distribución centralizada se va a un sistema descentralizado. Es muy complejo, porque se necesita mucho software y nuevas ideas”. Pero el problema se está afrontando en algunos países, como Holanda “donde han creado una especie de Sareb, un banco malo de la energía”. El experto aseguró que “la energía solar se está demostrando como el futuro porque ha caído el coste de producción y ha mejorado la eficiencia. La gente más inteligente del mundo está en esto”. Es clave –continuó–, “entender mejor el comportamiento de los usuarios para definir su patrón energético”.

Respecto al controvertido tema de la Inteligencia Artificial (IA), Cornella señaló que “si preguntas a los expertos por el futuro, te responden: será lo que sea multiplicado por Inteligencia Artificial”. Confirmó que la tecnología ha avanzado mucho en sistemas capaces de responder en tiempo real. “Ahora podemos analizar grandes cantidades de datos”. Y no se trata de proyectos experimentales: “Hay minas al aire libre en Australia donde las condiciones de trabajo eran penosas y ahora se usan camiones sin conductor, setenta vehículos autónomos que lo hacen todo sin presencia humana”. Y la IA comienza a aplicarse en campos tan diversos como las finanzas: “Hay un asesor financiero basado en IA, que cuesta la veinteava parte que un humano”. Otro ejemplo: una máquina llamada doctor Watson, de IBM, que acierta en un 80 % de los diagnósticos de cáncer de pulmón, por encima de la ratio de un especialista.

¿Y qué pasa con el paro? Según Cornella, los países de más alta densidad de robots por trabajador (el líder es Corea del Sur, con 530 robots por cada 10.000 trabajadores) tienen menos desempleo. “Solo los que tengan una industria eficiente a través de robots van a generar una economía que cree empleo”.

Cornella piensa que el mundo se ha convertido en algo complejo: “y si algo es complicado puedes predecir qué va a ocurrir aunque esté compuesto por muchas partes, como un motor de aviación. Pero en un sistema complejo no existe esa predecibilidad. Eso es lo que ocurre hoy. No sabemos cómo manejar un mundo complejo. Y esperamos un conocimiento sobre cómo hacerlo”.

Pero que el contexto sea complejo hace que surjan oportunidades nuevas en todos los terrenos, algunos tan antiguos como la alimentación. Aquí, “la primera oportunidad importante viene del hecho de que la pobreza extrema ha ido decreciendo en las últimas décadas. La primera consecuencia es que la gente tiene más recursos para alimentarse. Y por ejemplo ya hay españoles que están aprovechando algo que podría parecer paradójico: el crecimiento del mercado africano”. El conferenciante expuso otra consecuencia más sofisticada, que en mercados muy avanzados aparece un modelo nuevo: “yo quiero ser autosuficiente; quizá solo sea un experimento, pero hay una tendencia hacia la autosuficiencia en la alimentación, al igual que en formación y en otros campos”. Y una última clave en el negocio alimentario: “De una tercera parte a la mitad de la comida producida se pierde por el trayecto. Hay una oportunidad muy grande de aprovechar esa cadena alimentaria. La comida que no se aprovecha puede alimentar a 2.000 millones de personas”.

Salud, la gran industria del XXI

Para Alfons Cornella, “la salud es la gran industria de este siglo y en ella convergen muchos factores”, como la alimentación y la tecnología. Varios ejemplos: todas las aplicaciones y los dispositivos que permiten controlar el estado de salud del usuario, algo que tiene implicaciones, por ejemplo, en el campo de los seguros. “En India ya hay seguros para diabéticos con la condición de que se cuiden”.

Los exoesqueletos, los test que predicen tu estado de salud futuro, así como los proyectos de órganos artificiales, como la retina, son algunas de las tendencias actuales. La interpretación de los datos es otro campo con mucho futuro en salud, al igual que la impresión en 3D. Sin olvidar que “la gran bolsa de oportunidad en salud se llama edad, el envejecimiento de la población; cómo conseguimos que la gente esté más años sintiéndose bien mediante la alimentación, la psicología y la promoción de actividad en la tercera edad”.

Pese a todos los avances tecnológicos, Cornella consideró que aún “somos una economía muy basada en los materiales: el humano es una especie que utiliza cosas, y cada vez más, cuanto mayor riqueza hay en un país, mayor consumo de materiales”. Pero hay cosas que han cambiado: “Lo nuevo es la aparición de nuevos agentes con los que no contábamos que han cambiado la ecuación. En 2014, en Estados Unidos se consumían 91 millones de cemento al año y en China 2.300 millones de toneladas/año”. Eso ha hecho que cambie bruscamente el coste de las materias primas y una amenaza para la sostenibilidad. Pero hay una manera optimista de verlo. Se plantean grandes oportunidades empresariales a la hora de generar una industria de eficiencia para gestionar mejor los recursos.

¿Y cuál es el futuro de la industria? Para el experto en innovación, una fusión entre las tecnologías de la información y las industriales. “La Unión Europea apuesta fuerte por crear fábricas que den una mejor solución a los problemas: de pequeño tamaño pero muy tecnológicas. La robotización va a crecer, en China es una noticia recurrente”. Y existe un mensaje clave: “En todo el mundo hay industrias que están incorporando ciencia a su núcleo para ser competitivas”. Según Cornella, “hay una reflexión sobre cómo convertir la industria en proveedora de servicios. Rolls Royce obtiene más del 60 % de sus ingresos por el mantenimiento, no por la fabricación de sus motores. Conviertes tu producto en un servicio, como ha hecho Philips en el aeropuerto de Schiphol (Ámsterdam) que, en lugar de comprarle la instalación, le ha contratado el servicio de iluminación”.

¿Cómo innovar?

Como cierre, el conferenciante expuso que “el punto de partida de la innovación tiene que ver con tu capacidad inquisitiva y tus ganas de ver el mundo de manera distinta. No abdicar de un problema no resuelto, sino intentarlo”. Y esto ¿cómo se hace? Hay varias opciones. “Teniendo un laboratorio con gente muy inteligente metida en un sitio donde se piensa, algo que pueden hacer los grandes, o los pequeños asociándose”. Otra posibilidad es “el lanzamiento de un reto: planteas un problema y aparece gente externa que ofrece soluciones. Si queremos tener una economía local que funcione tenemos que lanzar retos al mundo”. Y otra más: “Conectar personas que tengan intereses complementarios; por ejemplo, la cadena hotelera Marriot no estaba satisfecha con el nivel medio de su restauración y se lanzó a la búsqueda de chefs jóvenes para atender sus restaurantes. Innovas poniendo tus activos a disposición de nuevos talentos”.

Cada vez más, las grandes empresas tienen a su alrededor incubadoras de start-ups de las que extraen ideas que luego aplican. Un último ejemplo: Adobe Kickbox, una idea de la empresa Adobe, que a los empleados que quieran plantear una iniciativa les ofrece una caja que contiene una tarjeta de crédito con 1.000 dólares; una tarjeta de Startbucks; instrucciones para construir un prototipo y la información de cómo presentarlo brevemente. Bajo la premisa “no me lo cuentes, hazlo”.

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