Barbados: una marisquería para el siglo XXI

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Sin lugar a dudas, uno de los síntomas de que España avanzaba en la década de los 50 y 60 fue la aparición de las llamadas marisquerías. Aquellos locales hosteleros donde la especialización por un producto tan exquisito como era el marisco sorprendió a la sociedad de la época, que veía que los planes de desarrollo que impulsaba y ponía en marcha el gobierno, eran el motor económico que necesitaba la España de la época y que mejor para celebrarlo que en torno a una buena mariscada.

De aquellas marisquerías, apenas queda nada, poco a poco fueron desapareciendo, y derivaron ampliando considerablemente la oferta gastronómica.

Barbados no surgió con los planes de desarrollo de los años sesenta, abrió algo más tarde, el 22 de diciembre de 1988, y sus propietarios Maite y Paco conocían los secretos que les ayudarían a triunfar y estos no eran otros que el trabajo diario y la calidad del producto.

En sus orígenes, el local tenía un mayor espíritu de bar, un sentimiento que, poco a poco fue cambiando animados, sin duda, por la gran aceptación que tuvo desde el primer momento. Y ese cambio se produjo en 1996 cuando pasó a la denominación de restaurante.

2016-Nov-Barbados-camaronesDesde el primer momento, la cocina de mercado fue la que llamó a su puerta y se ha mantenido a lo largo de toda su trayectoria, una influencia que se vio ampliada con las influencias mediterráneas y, sobre todo, destacó la presencia de una cocina de arroces y de guisos caseros y familiares.

Casi sin querer, Barbados se puso de moda como marisquería, pero tanto Maite como Paco lo hicieron desde la cordura y la sensatez. La compra era diaria y así se garantizaban la calidad y la frescura. También se entendió que el precio debería estar ajustado, sobre todo para que la nota final no se fuera por las nubes.

La oferta de marisco: ostras valencianas y gallegas, también ofrecen almejas.

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A la plancha encontramos gamba, bogavante, langosta y navajas. Mientras que la oferta de hervido o cocido, es más amplia: gamba roja de Dénia, quisquilla, camarón y cigalas, percebes, nécoras y gamba blanca de Huelva. Y para aquellos que deseen disfrutar de un variado, pueden demandar la Mariscada, ideal para compartir dos personas.

Para completar la oferta de marisco, las entradas de la casa también alcanzan un gran nivel y son un  magnífico complemento.

Destaca el calamar a la plancha. Excelente cocción y aderezado con un leve hilo de aceite de oliva. También lo borda a la andaluza (rebozado solo con harina). El jamón ibérico es de calidad y las croquetas variadas (jamón, pollo, boletus o marisco) son soberbias.

2016-Nov-Barbados-Calamares-a-la-andaluzaLa buena mano de Paco en la cocina le permite que la oferta se pueda extender a las propuestas “cuchara en ristre” que son muy notables.

Y gracias a ello, Paco ganó el Concurso de All i Pebre en El Palmar y es uno de sus platos estrella. También lo son sus arroces. Para ello, Paco huye de convencionales y en la oferta destaca la paella de langosta, de bogavante y de marisco. También ofrece una magnífica fideuá de la casa (marisco), y una fideuá de bogavante pelado.

De la oferta de carnes destacamos su paletilla de cabrito al horno y el entrecot de rubia gallega a la parilla.

Los pescados también tienen un excelente acomodo en la carta. Elaboraciones sencillas donde destaca esa frescura que siempre encontramos en el género que nos ofrecen Paco y Maite.

Un clásico como es la lubina a la sal, las cocochas rebozadas o a la vizcaína.

La bodega es responsabilidad de Maite y hay que reconocerle el buen gusto y lo variado de la oferta.

Etiquetas valencianas, nacionales y extranjeras figuran en su bodega y aunque la oferta gastronómica nos empuja a tomar un blanco, un cava o un champagne, los tintos también son muy destacables.

Para los postres, destacan las frutas: fresas con nata o piña natural. La tarta capuchina y el milhojas relleno de crema con helado y chocolate caliente.  

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