¿Se pueden fabricar talentos en una pyme?

Fundador y director general Fersay Group

2016-mayo-Fersay-Jose-CarrascoHay mucha gente que se cree que solo se puede conseguir que la gente crezca y evolucione en una gran empresa pero están equivocados porque se puede ser una gran empresa sin tener porqué ser una empresa grande.

Además en una pequeña empresa que va creciendo poco a poco se pueden conseguir talentos que en un entorno más estable de una gran corporación no sería posible. En este caso, el pequeño tamaño nos obliga a espabilar.

Es el proyecto lo que tiene que enamorar a los empleados para que puedan florecer los talentos, es saber venderles el valor real que producimos en el mercado para darle sentido al trabajo y muchas veces queremos vender nuestra marca fuera sin haberla vendido previamente dentro, mayúsculo error porque es imposible vender fuera (a los clientes, proveedores y demás) si los que están dentro no creen en ello.

Para que vendamos bien a los clientes antes hay que conseguir que nuestro equipo quiera venderlo y esté convencido de que vende valor para todos y no solo humo.

Una de las responsabilidades más grandes que tiene cualquier jefe y no digamos todos los líderes es vender ilusión y sentido a los suyos internamente para luego traducir eso al exterior y poder vender algo creíble y consistente.

Para que sus empleados practiquen con los clientes el sonopros (es decir el sonreír y no problemas sino soluciones) antes deben sentirlo ellos, creerlo ellos e interiorizarlo ellos.

Dicen los expertos que: estado de ánimo = resultados que se obtienen – salud, así que para despertar los talentos naturales de los nuestros antes debemos ser capaces de crear la atmósfera adecuada para que nuestro equipo consiga buenos resultados sin crearse problemas de salud y así el estado de ánimo permanezca alto y sano.

Hay que comportarse como campeones antes de llegar a serlo y eso solo es posible desarrollando a nuestra gente con la ilusión de su papel dentro del proyecto. Al que le toque ser actor secundario hay que explicarle que su aportación es vital también.

Hay que prescindir de los no creyentes si queremos que el nivel del resto de nuestro equipo suba y pongan todo su talento actual y futuro en conseguir los objetivos.

Para tener a los clientes contentos es obvio que antes debemos tener contentos a nuestros empleados y por otra parte mientras no estén contentos tampoco podremos hacerles crecer y que mejoren como profesionales ya que solo si quieren hacerlo lo harán y para que apliquen su talento hace falta su voluntad y esta solo depende de ellos.

El éxito se puede conseguir pero también puede ser muy corto, como una moda pasajera, y eso no nos vale, necesitamos la excelencia porque eso es éxito multiplicado por tiempo y una empresa necesita el talento de su gente siempre para mantenerse arriba.

¿Comprarías una máquina que solo diera el 60 % de su rendimiento? Seguramente no lo permitirías y sin embargo muchas empresas tienen gente que rinde el 60 % y no hace nada para solucionarlo, esto es una contradicción muy dañina.

Se quiera o no, en las pymes necesitamos la fe y la fe es creer en algo sin tener evidencias claras de ello, así que debemos conseguir que nuestro equipo tenga la máxima fe posible en nuestro proyecto como pyme.

Los valores sociales son los más importantes porque determinan la motivación y solo esta lleva a la acción y necesitamos un equipo de acción, capaz de solucionar problemas nuevos que surjan como consecuencia de nuevos retos puestos en marcha ya que sin la innovación la empresa se quedará estancada a corto plazo para después reducirse o incluso extinguirse.

Solo un equipo que entienda y acepte la estrategia y nuestra identidad diferencial podrá defender la marca como hoy día necesitamos para poder estar en el mercado y ello es cosa del gran jefe o líder que debe convencer y persuadir a todos con su propuesta.

Si fabricamos talentos en nuestra pyme podremos conseguir logros acordes con la actividad que realizamos, de lo contrario si la gente se nos queda estancada o en la zona de confort podremos tener mucha actividad pero inútil con malos resultados.

Me despido como siempre deseando mucha suerte a los que no desarrollan a su gente porque la van a necesitar y muchos éxitos a los que fabrican talentos en su empresa por más pequeña que sea y con unas frases para su reflexión:
-No cuentes los días, haz que los días cuenten.
-Lo único que nos hace especiales es creérnoslo.
-El trabajo más productivo es el que sale de las manos de un hombre contento.
-Nadie puede llegar a la cima solo por su talento. El trabajo transforma el talento en genio.

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