Monedas digitales

Socio Director S2 Grupo

2016-enero-OPI-S2Grupo-Miguel-A-JuanEl dinero se estableció como una forma conveniente de mejorar el sistema de trueque, desacoplando las necesidades del comprador y del vendedor en una transacción económica. Al principio, el dinero tenía un valor intrínseco, basado en la escasez relativa del material con el que se fabricaba. Más adelante, el dinero pasó a ser la representación de una promesa de pago por un Estado o un banco, respaldada por un material físico de valor reconocido, como el patrón oro. Hoy en día, el dinero es una representación de un valor sin ningún respaldo real o, mejor dicho, con el valor que la comunidad quiera dar al Estado emisor.

Digo todo esto porque cuando se habla de monedas digitales, se menciona con frecuencia el término virtual, que parece contraponerse a algún tipo de dinero real, como si los billetes de euros fueran más reales que los bitcoins, por ejemplo.

No es fácil entender lo que es y cómo funciona el dinero digital, aunque trataremos de establecer lo más básico, sin entrar en las consecuencias económicas que puede tener la expansión de su uso, que quedan más allá del ámbito de este artículo y, probablemente, de las capacidades de análisis del autor. Nos referiremos al caso de bitcoin, por ser el más famoso y usado dinero digital.

Se puede decir que todo el sistema de bitcoin se basa en la existencia de una cadena de transacciones financieras entre miembros de una red, que es pública, y cuya validez es aceptada por todos los miembros. Realizar una transacción en bitcoins supone enlazar un nuevo eslabón en esa cadena y esperar a que sea validado por alguien con la capacidad de cálculo suficiente para hacerlo.

Debido a que las transacciones están firmadas digitalmente y a la validación criptográfica que se realiza y se publica, el sistema garantiza la unicidad de la transacción y el principio de no repudio por parte del emisor. Eso es todo. Simple y elegante…, o no tan simple.

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El sistema fue inventado en 2008 por Satoshi Nakamoto, un japonés de 37 años…, o no; ya que su identidad es incierta. Ni siquiera se sabe si se trata de una o de varias personas. El caso es que bitcoin está publicado como software libre y, a día de hoy, el liderazgo de la comunidad de desarrolladores que lo mantienen está transferido a otras personas.

15 millones de bitcoins
En 2009, se puso en marcha el sistema, con el primer eslabón de la cadena: una transacción sin antecedentes con un valor de 50 bitcoins (BTC). A partir de ahí, se han ido enlazando más transacciones (bloques), hasta contar con un total de algo más de 390.000 bloques a la hora de escribir estas líneas. Contando con que los primeros 210.000 bloques generaron 50 BTC cada uno y los siguientes, 25 BTC, existen un total de unos 15 millones de BTC. Soy consciente de que esta última frase requiere explicación.

Los BTC se generan cuando alguien valida una transacción (un bloque de la cadena). Como se mencionó antes, este proceso supone un trabajo y requiere una potencia de cálculo no despreciable. Básicamente, se trata de resolver un reto criptográfico.
Este trabajo tiene una recompensa: 50 BTC en los primeros 210.000 bloques, la mitad en los siguientes 210.000 y así sucesivamente, hasta que el último bloque no reciba ninguna recompensa. Eso supondrá la generación del último BTC y llevará el número de BTC en circulación a un máximo absoluto e inmutable de 21 millones de BTC. Se estima que esto ocurrirá en 2140. A partir de ese momento, la motivación para seguir validando transacciones estará en la obtención de tasas de gestión, como ocurre con otros medios de pago.

¿Qué diferencias tiene BTC frente a las monedas tradicionales? Fundamentalmente, está descentralizada, no depende de ningún Estado y tiene, por diseño, un límite máximo al número de unidades emitidas. De hecho, dado que un usuario puede perder un monedero de BTC, que no pueden ser utilizados por ninguna otra persona, el número de BTC puede disminuir gradualmente, planteando una situación única hasta la fecha.

Se ha hablado mucho del anonimato en el uso de BTC. Incluso ha habido mercados electrónicos de mercancías ilegales (por ejemplo, Silk Road), que han usado BTC como medio de pago. Sin embargo, el anonimato es discutible, ya que las transacciones son públicas (no olvidemos que la cadena de bloques está a la vista de todo el mundo), y hay muchas formas de rastrear el comportamiento de un usuario y, finalmente, localizar a la persona física que está detrás y, al menos, obtener pruebas circunstanciales de las actividades ilícitas. Además, la cadena se puede seguir hacia atrás en el tiempo tanto como se quiera.

¿Moda pasajera o nueva moneda internacional?
Como información adicional para poner el asunto en perspectiva, pueden ver en la la gráfica adjunta la evolución de la cotización de BTC frente al USD. Actualmente, el valor es de 1 BTC= 432 USD o poco más de 400 €. Por otra parte, los bitcoins son aceptados por más de 100.000 empresas como medio de pago, entre ellos Dell, Microsoft, Virgin, Zynga y numerosas ONG como Greenpeace, Mozilla Foundation o Wikimedia. Recientemente, Barclays Bank ha anunciado su aceptación de BTC como medio de pago para entidades benéficas.

Por supuesto, quedan retos por resolver y no vamos a dejar de mencionar los posibles problemas de seguridad que bitcoin puede presentar, como el robo de monederos insuficientemente protegidos o el efecto distorsionador que podría tener un avance disruptivo en las técnicas de computación que se usan para la validación de las transacciones y la generación de bitcoins.

Sin embargo, el hecho de que las transacciones estén siempre expuestas deja la puerta abierta al establecimiento de mecanismos de vigilancia y persecución de los defraudadores. Quizás, una moneda que en sus inicios ha tenido algunos usos delictivos, por su naturaleza virtual, pueda convertirse en el medio más apropiado para garantizar la transparencia de las transacciones financieras, que tanto necesita nuestra sociedad.

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