César Sánchez: “Creo en las diputaciones porque creo firmemente en las provincias”

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César Sánchez, presidente de la Diputación de Alicante

César Sánchez nace en 1978 en Extremadura (Navalmoral de la Mata, Cáceres). Llega a Calpe con nueve años, “mis padres vinieron en busca de oportunidades”, estudia en esta ciudad en un colegio público. Se licencia en Sociología en la Universidad de Alicante. Su interés por la política surge “en el Instituto”, donde es nombrado delegado de los alumnos y descubre que “un chaval que hacía una trastada era sancionado con siete días sin ir a clase; aquello me indignó”.  Recuerda que montó “una pequeña revolución” porque aseguró no entender aquella norma que, a su juicio, “causaba un desarraigo respecto al sistema educativo mayor aún en chavales que podían necesitar justo lo contrario, más asistencia, no menos”. Como César descubrió que el voto del alumnado condicionaba la aprobación de los presupuestos del Instituto, condicionó su apoyo a que se eliminara la norma. Política en estado puro: “descubrí lo importante que era aprobar unos presupuestos”, bromea, “porque me hicieron caso”. Luego llegaría su entrada en Nuevas Generaciones, la organización juvenil del Partido Popular, y el trágico asesinato de Miguel Ángel Blanco, concejal del PP en Ermua, “que marcó mi vida como joven que se dedicaba a la política y creo que marcó la vida de una generación de españoles. Ese día me di cuenta de que la política es más que un presupuesto”. 

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En el año 2003 comienza su carrera política como concejal de Fiestas y Juventud en Calpe. “La política local te ofrece una visión más romántica de la política”, asegura, “es la política en estado puro, la del contacto directo con el ciudadano, con sus problemas y con sus ilusiones”.

Fue una experiencia breve porque en 2005 se incorpora a Presidencia de la Generalitat Valenciana como asesor, en 2007 es elegido diputado autonómico y permanece en las Cortes Valencianas hasta 2011. “En ese periodo conocí la política de despacho, donde se planifica más y se trabaja la estrategia”, señala. “Toqué dos palos interesantes: llevar la agenda del presidente y elaborar discursos en el gabinete de análisis, que luego me han servido para ser un poco meticuloso con el equipo y me enseñaron a tener una mente cartesiana, porque en un discurso hay que meter muchas cosas y hay que combinar el orden con la musicalidad y la belleza formal. Quizá por eso a veces soy excesivamente crítico con mi equipo”, dice echando un vistazo irónico a su alrededor. Tras esos más de seis años residiendo en Valencia, en 2011 regresa a Calpe para liderar la candidatura local del PP en un momento complicado en que el partido pensaba que no iba a ganar las elecciones”. Pero lo consiguió y no solo eso, sino que el pasado mayo repitió logrando casi el 40 % de los votos y siendo uno de los pocos líderes locales que ha resistido en Alicante la marea de coaliciones de izquierda surgida de los últimos comicios. Ese éxito y la negativa radical de Ciudadanos a respaldar la candidatura de José Císcar, convirtió a César Sánchez en presidente de la Diputación de Alicante, un cargo que –confiesa– nunca había figurado entre los sueños de quien, por ejemplo, sí había imaginado llegar a ser ministro.

2015-dic-Lideres-Diputacion-Alicante-Cesar-Sanchez-03– Ha llegado usted a esta presidencia en un momento político peculiar, en el que la propia vigencia de la institución se cuestiona. Para el lector no iniciado, ¿por qué han de seguir existiendo las diputaciones provinciales? ¿y deben seguir siendo lo que son, o han de modificarse de algún modo?

– Creo que han de existir porque creo firmemente en las provincias y no existe territorio si no hay institución que la administre. Las provincias han servido durante los últimos 200 años como ninguna otra institución para vertebrar España y en ningún caso para dividirla. Además tienen una identidad, unas tradiciones y una historia. Eso por un lado. Y, por otra parte, de acuerdo al principio de subsidiariedad, que no es algo que nos hayamos inventado ahora, las diputaciones garantizan que una persona que vive en un municipio de 500 habitantes tengan las mismas oportunidades que una persona que vive en una ciudad de 250.000. Hace poco estuve en el Ayuntamiento de Sagra, que tiene un presupuesto de 300.000 euros. Inauguramos una infraestructura para mejorar el abastecimiento de agua que ha costado más de 600.000 euros. Si las personas que libremente han decidido vivir en Sagra no tuvieran la ayuda de la Diputación, no podrían tener esos servicios. Y si hiciéramos desaparecer a los municipios pequeños, muy especialmente del interior de España, se abandonarían los campos. Y todo el mundo sabe el daño medioambiental que sufriría España si se abandonase el campo. ¿Y sabe una cosa? El 80 % de los municipios de la provincia de Alicante tiene menos de 5.000 habitantes. Y te vas a Zamora, y son el 95 %.

– Pero, al margen de su labor administrativa, está usted asumiendo un rol más político y reivindicativo en algunos asuntos.

– Es que la Diputación se preocupa también de defender los intereses del territorio. Nosotros estamos ahora mismo reivindicando más inversiones para Alicante. Esta provincia es la cuarta o quinta  de España en aportación al PIB y no tiene las inversiones correspondientes a lo que aportamos al conjunto de España ni por parte del Gobierno nacional ni por parte del autonómico. Y es muy importante que la Comunidad Valenciana esté vertebrada, porque si lo está tendremos mucho futuro. Y creo que la mejor forma de vertebrar la Comunidad Valenciana es atendiendo a la provincia de Alicante, con casi dos millones de habitantes, de los cinco millones de valencianos y valencianas que viven en nuestra Comunitat.

– El Consell ha manifestado su propósito de regular por decreto algunas de las competencias que las diputaciones ejercen ahora en cuestiones como el turismo, el deporte o la cultura. ¿Qué opina de ello?

– En primer lugar, las diputaciones tienen las competencias que marca una ley estatal porque vivimos en España. Así que si el señor Ximo Puig quiere cambiar las competencias de las diputaciones en España tiene que presentarse a la Presidencia del Gobierno y cambiar las leyes estatales. Nosotros tenemos las competencias que nos marca la Ley de Racionalización y Sostenibilidad de las Entidades Locales y el mapa de competencias que hay en el conjunto de España. Bien es cierto, que la Diputación está ahora mismo asumiendo servicios que no son de su competencia, en efecto, pero que la Generalitat Valenciana no asume, como es el caso de la teleasistencia, tres millones de euros que invierte la Diputación porque la Generalitat no invierte en teleasistencia en esta provincia. Eso quiere decir que la vida de diez mil personas mayores de la provincia de Alicante pende de un hilo, contar con un detector que si tienen un problema les permite avisar a los servicios sanitarios de manera rápida y adecuada. A estas personas hay que atenderlas.

 

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