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Gabriel Echávarri: "No necesitamos empresarios vasallos, ni estructuras empresariales moribundas"

Con una buena representación de empresarios alicantinos, esta mañana se ha celebrado en Valencia el Fórum Europa en el que ha intervenido el alcalde de Alicante, Gabriel Echávarri, quien ha comenzado hablando en francés en homenaje a las víctimas de los atentados ocurridos en París el viernes. Minutos antes, todo el auditorio guardaba un minuto de silencio en honor a las víctimas.

alcalde alicante 015webEn el aspecto empresarial, Echávarri fué contudente y pidió, en presencia de los muchos empresarios alicantinos desplazados a Valencia, que el sector empresarial local se reorganice y que deje atrás estructuras “moribundas” que solo se preocupan “de seguir respirando, pero que hace mucho que no aportan nada a la ciudad. Porque nadie sujeto a respiración asistida es capaz de alzar la voz frente el dueño del respirador”, sentenció.

Alicante, dijo el nuevo alcalde de la ciudad, necesita un lobby empresarial “potente” e interlocutor ante el propio ayuntamiento y hacia el exterior, “reivindicativo, pero leal a la ciudad. No queremos empresarios vasallos, queremos empresarios libres y los tenemos”, proclamó Echávarri.

Un nuevo cauce de diálogo

alcalde alicante 007webLa presentación corrió a cargo de Ximo Puig, quien ha afirmado que se ha abierto un nuevo cauce de diálogo y colaboración entre Valencia y Alicante. Como ejemplo puso la presencia en las pasadas fiestas de San Juan de Joan Ribó, la única vez en los últimos 25 años que la primera autoridad de la ciudad de Valencia asistía a las fiestas alicantinas. Una ausencia, dijo Puig, que reflejaba “el paradigma de esta Comunidad y que quiero cambiar por un nuevo tiempo de diálogo, de apertura, de alianza entre las ciudades”

Puig ha apelado a dejar atrás “las rivalidades estériles y los enfrentamientos absurdos que preñan de irracionalidad la relación entre nuestras grandes ciudades” porque “lo que hace grande a un país es la suma de potencialidades”. El presidente de la Generalitat reconoció que en muchas ocasiones se desconoce la potencialidad de Alicante, “que es la quinta provincia de España en contribución al PIB, o que supone la tercera parte del PIB de la Comunidad Valenciana”.

Prosiguió Puig asegurando que Alicante tiene un gran potencial y mucho que aportar a la articulación de la Comunidad Valenciana, con grandes proyectos encima de la mesa. Tuvo palabras de elogio para la Universidad de Alicante y la Oami, “la institución europea más importante que hay en España”.

“Tenemos -concluyó el presidente de la Generalitat- que coser la Comunidad Valenciana. Es la mejor inversión que podemos hacer. Vivimos distantes, porque hay cosas incomprensibles como que hoy en día hay AVE entre ciudades de España con poca población, no exista una conexión ferroviaria potente entre Valencia y Alicante”.

La ciudad de las oportunidades perdidas

En ese ambiente de colaboración tomo la palabra Gabriel Echávarri, quien agradeció la presencia de los alcaldes de Valencia, Elche y Castellón, para continuar afirmando que se ha abierto un nuevo tiempo de diálogo en la Comunidad Valenciana, un diálogo en el que incluyó a las ciudades, la Generalitat y las fuerzas económicas y sociales.

Recordó que Alicante llegó a ser la cuarta provincia en contribución al PIB nacional, que ahora es la quinta, pero cerca de ser la sexta. “Sintomático -afirmó- de una absoluta falta de liderazgo, de invisiblidad”. Echávarri aseguró que Alicante puede liderar una provincia atípica, donde destacan sectores bien diferenciados, como el turismo, el juguete, el calzado, la alimentación, software, mármol … que convierten a Alicante en un lugar atractivo para invertir.

“Alicante es la ciudad de las oportunidades perdidas -aseguró su alcalde-. 20 años de gobierno popular nos han dejado muy lejos de donde deberíamos estar, con una tasa de fracaso escolar del 37%, sólo superada por Ceuta”. Entre los problemas que enfrenta la ciudad citó la falta de cohesión con el entorno más cercano, el enfrentamiento con poblaciones cercanas, “incomunicados con Elche, ignorados por Valencia, porque cuando a uno se le olvida reivindicar su espacio, otro se encarga de ocuparlo. Alicante, hoy, no cuenta”, aseveró su alcalde.

Infrafinanciación

Recordó también la falta de financiación y puso cifras. Si la ciudad de Valencia recibe 10,8 millones de euros de transferencias de la Generalitat en 2015; Alicante sólo recibe 1,54 millones, cuando la diferencia en población es de 2,3 veces. En resumen, y teniendo en cuenta otras transferencias, Echávarri aseguró que por cada 9 euros que recibe Valencia, Alicante recibe 1 para gastos corrientes.

¿Qué va a hacer el nuevo gobierno municipal para, en palabras de Echávarri, “reducir la brecha de la AP7?

El alcalde empezó por afirmar que Alicante tiene que “hacer sus deberes”, empezando por los presupuestos, actuar contra las desigualdades, apostando por la formación, modernizando el aparato productivo, todo bajo la bandera de la transparencia.

En el primer caso, Echávarri aseguró que el debate está en cómo gastar, con la ayuda de los “excelentes” profesionales del ayuntamiento de la ciudad. Eficiencia que pasa por tener una adecuada planificación. Anunció que los primeros presupuestos de la corporación supondrán un duro ajuste que viene dado por tener que pagar el rescate del gobierno central.

En el caso de los ingresos, anunció cambios en las ordenanzas municipales, mejoras en los pagos online de tributos y anunció que el ayuntamiento volverá a gestionar sus tributos en el periodo voluntario directamente, retirando la gestión al organismo provincial Suma a partir de enero. También anunció la búsqueda de nuevas fuentes de ingresos, concretamente subvenciones que en la actualidad se reducen a 26.000 euros procedentes de fondos europeos, cuando en otros ayuntamientos las subvenciones llegan a suponer el 10% del presupuesto.

En este sentido informó de que ya se han solicitado ayudas para los proyectos de smart city de red.es, proyecto que ha sido posible por la ayuda de los propios funcionarios y entidades alicantinas como la Universidad, el Grupo Vectalia, Cepyme y colegios profesionales.

Otra de las acciones que se están llevando a cabo es la elaboración de un inventario patrimonial mobiliario centralizado que permitirá “racionalizar el gasto, ahorrar en alquileres y, si no se necesita, pasar a explotarlo”. Analizar los contratos en vigor, renegociar con criterios técnicos e incluso tipos de interés, ya que se han detectado créditos con la misma entidad financiera con tipos que van desde el 2 al 9% de interés. Y se comprometió  a reducir la deuda en 150 millones.

“Lo que hay que hacer es hablar -enfatizó Echávarri-, lo que sobra son ganas de colaborar.

Viviendas sociales y acabar con los desahucios

La buena gestión presupuestaria debe ir, en opinión del alcalde de Alicante, encaminada a luchar contra la pobreza. En este aspecto destacó el acuerdo al que quiere llegar con las entidades financieras para adquirir viviendas a precios muy por debajo de mercado que destinará a alquiler social. También aseguró que se ha conseguido que en la ciudad no se produzcan desahucios de primeras viviendas.

La modernización del aparato productivo de la ciudad fue calificado como uno de los principales pilares de la gestión municipal. Echávarri apostó por un modelo estable en el que el turismo (que supone el 2o% del PIB en la ciudad) tenga un papel transversal. Para conseguir este atractivo turístico, citó como imprescindible tener “una ciudad limpia, un comercio que ofrezca cosas diferentes y una gastronomía que no defraude”. La apuesta de Alicante en turismo pasa por una especialización en deporte y congresos. 

No pudo resistirse a hablar de la rivalidad gastronómica entre las dos provincias y afirmó que “aunque parezca un sacrilegio estando en Valencia, la tierra de la paella, hablar de arroces, para arroces, los de Alicante”.

Alicante, distrito industrial

El reto, para Echávarri, es diseñar el Alicante de 2025, “el Alicante de nuestros hijos“, un diseño que pasa por el nuevo Plan General de Ordenación Urbana. Un PGOU que tendrá en cuenta dotar a la ciudad de suelo industrial de calidad. “Tenemos que mirar -dijo- a los que lo han hecho bien, como Elche”. 

La industria, señaló el alcalde de Alicante- tiene menos temporalidad en el empleo y mayor contribución al PIB, al tiempo que crea un sector servicios de mayor valor añadido y que ofrece carreras profesionales a los jóvenes más atractivas. Esta apuesta por la industria pasa por conocer sus necesidades y articular los mecanismos necesarios para satisfacer esas necesidades: suelo, transporte, recogida de basuras, limpieza, ordenación del tráfico … “La industria -aseguró- debe ser un barrio más de la ciudad, nuestro barrio productivo, por eso apostamos por superar el concepto de clúster y apoyar el de distrito industrial”.

Echávarri anunció la creación de un Consejo de la Industria y la Innovación, donde expertos y empresarios puedan expresar sus necesidades y posibles soluciones, “porque no entendemos el desarrollo local sin la participación de la sociedad civil”, un consejo que ayudará a tomar las decisiones políticas que impulsen el desarrollo del tejido industrial y empresarial y que permita conocer las necesidades de servicios y de formación.

Advirtió, sin embargo, que en este proyecto los empresarios tienen mucho que decir y “que sea capaz de participar en la planificación estratégica de la Comunidad Valenciana, pero con igualdad de rango que las demás patronales”. Un trabajo difícil, ya que en Alicante “existía una sociedad de la corrupción, con responsables directos, cooperadores necesarios, encubridores y beneficiarios”, pero si se cumple el programa concluirá con una ciudad “decente y transparente”.

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