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Algunas reflexiones tras el 24-M

Mónica Oltra la noche electoral

Mónica Oltra la noche electoral

. Antes de irnos de vacaciones de verano la práctica totalidad de ayuntamientos de más de 20.000 habitantes en la Comunidad Valenciana estarán gobernados por mayorías de centro-izquierda, se habrán constituido las nuevas Cortes presididas probablemente por Compromís, Ximo Puig habrá nombrado a su Consell…, y no pasará nada especialmente grave para el funcionamiento de las instituciones. Exactamente igual que en mayo de 1995 la mayoría de electores que ejercieron su derecho al voto consideraron que el tiempo del PSPV-PSOE como gestor de los intereses de la Comunidad había acabado -dando la responsabilidad de gobierno al Partido Popular-, y no pasó catástrofe alguna. 

El cambio, la alternancia en la responsabilidad de gobierno, es consustancial al modelo democrático, que es el que mayoritariamente nos dimos en 1978 cuando aprobamos la Constitución. En los ambulatorios seguirán atendiendo a los pacientes, los teléfonos y las redes sociales seguirán funcionando y el correo seguirá llegando con la misma puntualidad o retraso que hasta ahora.

> Con el cambio de la mayoría de gobierno no se ha producido ninguna catástrofe o anormalidad.

. El pasado 24 de mayo, los ciudadanos de la Comunidad Valenciana, con su voto o abstención, decidieron que el Partido Popular debía pasar a la oposición y que las opciones electorales de centro-izquierda eran las que mejor podían gestionar el futuro de todos nosotros. Con toda seguridad, los votantes de centro-derecha no querían ver a Ximo Puig como President, pero con su abstención es lo que han conseguido. Exactamente igual que hace cuatro años, el descontento de no pocos votantes del centro-izquierda se tradujo en abstención y posibilitó que el PP consiguiese el mejor resultado electoral de su historia en unos comicios autonómicos y municipales.

> En democracia, la abstención también contribuye a poner y quitar presidentes.

. A pesar de que nadie lo pronosticó antes del 24 de mayo, Compromís, no solo se ha convertido en partido de gobierno; es la fuerza política imprescindible en la práctica totalidad de instituciones de la Comunidad Valenciana para poder formar gobiernos de centro-izquierda. En no pocos municipios ha superado al PSOE. ¿Por qué?, ¿qué ha pasado? Quien piense que este resultado se debe al discurso nacionalista-valencianista de Compromís, creo que se equivoca.

Compromís, y muy especialmente Mónica Oltra, ha sabido asumir el protagonismo en la lucha y la denuncia contra la corrupción y el despilfarro. ¿Es eso suficiente bagaje ideológico? No lo es. ¿Cuántos electores conocen el modelo fiscal o industrial de Compromís? Muchísimos menos de los que han elegido esa papeleta. No importa. Lo importante era castigar a los corruptos, y una forma de hacerlo es respaldando a quienes les denuncian.

> La corrupción ha pasado una factura carísima a quien la aloja, la consiente y/o no la denuncia y combate. Y eso en muy bueno para nuestra salud democrática. El listón de la vigilancia ahora está muy alto y con un futuro por delante de gobiernos de coalición, tardarán bastante en relajarse las costumbres

. Podemos y Ciudadanos, al igual que en el resto de España, han pasado de la nada a, en bastantes casos, ser necesarios para el Gobierno, y en casi todos los casos, ser compañeros aconsejables para la estabilidad de las instituciones. En el caso de Podemos, la pura aritmética nos lo dice. Un Consell de centro-izquierda necesita su apoyo explícito (en primera votación) o implícito vía abstención (segunda votación) para poder constituirse. Las urnas del 24-M han convertido lo que nació como protesta callejera apenas hace un año, en opción necesaria para gobernar la Comunidad Valenciana. Solo el tiempo nos dirá si sabrán ser opción de gobierno. 

Y lo mismo cabría decir respecto a Ciudadanos. Al día siguiente de las elecciones, hablando ya como President in péctore, Ximo Puig lo dejaba claro, al anunciar a los periodistas su deseo de conseguir “una amplia mayoría” en torno a su programa de gobierno. Aunque no lo dijo expresamente, estaba pidiendo el respaldo de Ciudadanos. Y al mismo tiempo, desde Alicante, Carolina Punset hablaba en sus primeras manifestaciones tras conocerse los resultados electorales, de la voluntad de Ciudadanos de contribuir “a la estabilidad de las instituciones”. No hace falta ser muy listo para saber lo que esto significa, a pesar de que todos los analistas sumaban en sus cábalas el voto PP y el voto Ciudadanos para la formación de Gobiernos.

. Algún comentario merece, para acabar, la monumental pifia sufrida por las diferentes empresas de encuestas en el caso concreto de esta Comunidad. Como paradigma, ahí tenemos la publicada por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) apenas un mes antes del día de las votaciones. A Compromís se le asignaban entre 7 y 8 escaños, y se ha convertido en la tercera fuerza parlamentaria de la Comunidad Valenciana. O la práctica totalidad de indecisos contabilizados por el CIS decidieron votar a Mónica Oltra en las últimas cuatro semanas (hipótesis muy poco probable), o los responsables de hacer el trabajo muestral en la Comunidad Valenciana deben revisar en profundidad su metodología, porque la desviación ha sido de las que hacen época. 

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