¿Cómo será el juguete y el zapato del siglo XXI?

2013-oct-mesa-laboratorioEl director de Aiju, Manuel Aragonés defiende que el consumidor es cada vez más exigente y sofisticado, al tiempo que busca diferenciarse, de ahí, la importancia de conocer sus gustos: “ese asesoramiento previo que presta el instituto a la empresa es cada vez más valorado”, considera. “Es necesario conocer por dónde van las tendencias del consumo y del nuevo consumidor –continúa–, ya que el niño de hoy y sus patrones de juego poco tienen que ver con los de hace unos años. Por tanto, hay que saber incorporar sus inquietudes y gustos a los juguetes que lancemos”.

Según el responsable de Aiju, “nuestros hijos han dejado de estar en las calles para estar en las redes sociales y es un reto poder incorporar al juguete tradicional las nuevas posibilidades que ofrecen las Tecnologías de la Información y la Comunicación y otras realidades crecientes”.

[mepr-rule id=”598″ ifallowed=”show”]Para Pepe Verdú, director general del grupo Miniland, el juguete de las próximas décadas es totalmente “incierto”, “y más a la velocidad que se desarrollan las TIC”. Cree que se va a recortar el abanico tanto en edad como en diversidad y variedad. “Históricamente hablamos de juguetes de 0 a 14 años, pero la realidad es que más allá de los 8 años el juguete se vende muy poco”. Para Verdú quizá haya que entender el producto, no ya como una realidad o entidad en sí misma, sino como un componente de otros dispositivos.

No obstante, considera que se potenciará el juego en la edad temprana, como estímulo y ayuda al desarrollo psicomotor, así como en otros colectivos emergentes, personas mayores, discapacitados,…por sus funciones terapéuticas.

2013-oct-mesa-Redit-calzado-juguete 05Respecto al calzado, el director de Inescop, César Orgilés apunta que la tendencia es conseguir que el zapato sea algo más que un envoltorio para el pie. “Hablamos de calzado activo, que tenga en cuenta aspectos funcionales, de diseño, de confortabilidad, ergonómicos, que ofrezca posibilidades de desarrollo, y atienda nuevos aspectos de interés biotecnológico”, explica.

Por su parte, Tomás Sierras gerente de la firma Tradelda pone el foco en la especialización del calzado en función de cada colectivo y su uso. “Un calzado para cada actividad o práctica deportiva, para cada aplicación y usuario: personas mayores, diabéticas, etc. y donde el componente del diseño, no deja de ser un aspecto crucial”, sostiene.

El empresario alicantino sugiere además un plan de consumo que de soporte al usuario que elija productos nacionales, artículos fabricados en España, “de este modo, seguro que también podrían mejorar las cifras de desempleo”, mantiene.

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