Sanidad eficiente y hábitos de vida saludables, retos del sector sanitario

Los institutos tecnológicos integrados en Redit que trabajan en el ámbito de la salud, IBV, Ainia y Aitex, entienden que las empresas que quieran competir en un contexto global, aportar valor y entrar en nuevos mercados relativos al sector sanitario, han de apostar irrefutablemente por la I+D+i. La cultura de los institutos se orienta a poner el foco en la empresa y esta a su vez en el mercado para avanzar en los nuevos retos del sistema nacional de salud: eficiencia y sostenibilidad. Así lo explicaron en esta mesa de trabajo.[mepr-rule id=”598″ ifallowed=”show”]

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Uno de los retos actuales del sistema nacional de salud es avanzar en eficiencia y sostenibilidad, para lo cual no solo se trabaja en implantar nuevos modelos de gestión, sino en sistemas que permitan evaluar las tecnologías en función del binomio efectividad-coste. Para abordar la realidad del sector en la Comunitat, ECONOMÍA 3 en colaboración con la Red de Institutos Tecnológicos de la Comunidad Valenciana (Redit) congregó a tres institutos de referencia, IBV, Ainia y Aitex, así como a una de las empresas más punteras en atención domiciliaria, Gasmedi.

José García

José García

José García, director de I+D de Ainia, explicó como el instituto, surgió muy ligado al sector de la alimentación, “de hecho entre el 70 y el 80% de nuestra actividad se orienta a dicho mercado”. No obstante, su apuesta estratégica por impulsar la competitividad en las empresas a través de la innovación de sus procesos y productos le ha llevado a aportar valor en sectores vinculados, como el de la salud. “Separar alimentación de salud sería un grave error”, confirmó el investigador.

García defendió la necesidad de España de generar tecnología sanitaria con una visión de mercado global, dando lugar a un tejido empresarial que entienda la innovación como medio de búsqueda de eficiencia y motor de desarrollo de productos y servicios que permitan ahorrar gastos sin menoscabar la calidad del servicio. Para García la “gran oportunidad” de la tecnología es simultanear dos grandes retos, “la reducción de costes y la personalización –alimentos funcionales, sistemas de televigilancia, tratamientos a medida…–”.

PREDISPOSICIÓN A COLABORAR 

García abogó por la innovación abierta, el trabajo en equipo y la búsqueda de simbiosis, “el tejido empresarial, coordinado con los agentes de I+D, podemos dar lugar a muy buenos resultados, aportando valor y aprendiendo mutuamente”.

Como ejemplos, el representante de Ainia destacó Altex, la primera planta que impulsa el uso industrial de CO2 supercrítico en procesos de extracción y purificación avanzados, así como en tratamientos específicos de materiales. “La planta, diseñada y construida en el Parque Tecnológico con tecnología propia, ya está produciendo un extracto con actividad antiestamínica para una empresa suiza”, concretó.

Ainia cuenta también con el único equipo en España que reproduce las condiciones naturales del tracto gastrointestinal y del proceso digestivo, “trabajamos estrechamente con colectivos médicos en el campo de la biodisponibilidad y la biotransformación. Por ejemplo, con la Unidad de Endotelio, Riesgo Cardiovascular y Salud Cardiometabólica del Hospital Universitario Ramón y Cajal. El resultado es la colaboración y el trabajo en equipo, donde el todo es mucho más que la suma de sus partes”.

Asimismo, Ainia destaca desde hace años en el campo de la visión artificial aplicada al control de calidad de fármacos. Por ejemplo, ha trabajado con laboratorios en el control del etiquetado de vacunas. “Con ello, ayudamos a la industria farmacéutica a aumentar sus niveles de seguridad, complementando el trabajo del equipo humano con un control automático, a tiempo real e ininterrumpido, y mejorando costes” señala García.

Por otro lado, junto al Hospital San Jaime, del Grupo Quirón, desarrolla un método instrumental de última generación en el análisis cromatográfico conectado a masas para poder personalizar el tratamiento de un fármaco oncológico, algo que de otro modo resultaría inviable, “estamos a un paso de poder popularizar el tratamiento de forma personalizada”, se felicitó.

Otro de los pilares de Ainia está en la internacionalización de sus actuaciones y en la necesidad de ahondar en la prevención y el afianzamiento de hábitos de vida saludables, “a través de tecnologías sencillas y eficientes para la detección temprana de problemas y la educación en pautas saludables, bajo el principio de que un euro invertido en educación y prevención es mucho más rentable que un euro gastado en el tratamiento posterior de una enfermedad”, sentenció.

CREAR VALOR AÑADIDO 

Vicente Cambra, subdirector de I+D de Aitex, explicó la evolución del instituto hacia el ámbito de la salud “empezamos focalizados en la cobertura de servicios técnicos de control de calidad y certificación a empresas que desarrollaban productos en el campo de la higiene y la salud –tejidos barrera, textiles hospitalarios de uso técnico, apósitos…–, para avanzar en servicios de mayor valor añadido, dando lugar a productos diferenciales, desde la experiencia y el know how que fuimos adquiriendo”.

Vicente Cambra

Vicente Cambra

En la actualidad, el instituto juega un papel fundamental como socio tecnológico de empresas de aplicación textil que han apostado por introducirse en el sector sanitario. “Nuestra misión es acompañarles en todo el proceso desde el desarrollo a la certificación o acreditación que requieren muchos de estos productos. Fruto de esta colaboración participamos en proyectos, trabajos y desarrollos que han supuesto diez patentes de invención”, aseguró.

Como ejemplo, Cambra señaló una empresa del textil-hogar, que ya comercializa productos con marcado CE sanitario: sábanas con propiedades terapéuticas, regeneradoras, hidratantes,… “de forma que ha ampliado sus canales de venta tradionales hacia nuevos ámbitos: hospitales, geriátricos,…”.

El subdirector de I+D destacó asimismo la colaboración de Aitex en líneas de indumentaria para bebé con propiedades beneficiosas, como prevenir la dermatitis atópica o alertar de que el bebé tiene fiebre, y recordó otro caso de éxito, a través de tecnologías de tejeduría en 3D para el desarrollo de colchonetas orientadas a la prevención de úlceras por presión. “Son ejemplo de tecnología aplicada a productos de valor añadido, que han permitido a estas empresas, diversificar a otros nichos de mercado”, constato Cambra.

ALIANZAS ESTRATÉGICAS 

Esta “simbiosis” con la industria es fruto de la estrecha colaboración que el centro mantiene con agentes del sistema sanitario –en algunos casos desde hace más de siete años–, por medio de hasta quince alianzas estratégicas: con el hospital La Fe y el General de Valencia, el Virgen de los Lirios de Alcoy o la Universidad de Navarra, entre otras. “Los facultativos y prescriptores son los que al final encuentran las necesidades que nosotros trasladamos a oportunidades”.

Como ejemplos mencionó desarrollos de biomateriales orientados a la unidad de quemados del hospital La Fe, membranas antiadherentes destinadas a operaciones de corazón, nuevas aplicaciones en el campo de la polisomnografía –la técnica que estudia la calidad del sueño–, el impulso de una planta experimental de monofilamentos para fabricar hilos de sotura,… “En base a estas colaboraciones algunas empresas del sector han podido diversificar, pasando por ejemplo de fabricar hilos de pesca a hilos de sutura”.

Al respecto, Cambra animó a las empresas a desarrollar productos en ámbitos de aplicación donde los requerimientos técnicos son más altos, pero no lo es tanto la competencia, “en un mundo globalizado solo es posible competir con productos de mayor valor añadido” y consideró que “cualquier momento es bueno para hacerlo”. “La tecnología y la capacidad la tienen a su alcance y, aunque habrá que hacer modificaciones en procesos y metodologías, cuentan con un importante aval, su experiencia y predisposición”, aseguró el investigador.

SECTOR DENTAL 

Javier Ferris

Javier Ferris

Por su parte Javier Ferrís, promotor de proyectos de I+D+i del IBV, concretó su experiencia en el campo de la salud más vinculada al sector dental –principalmente en temas de implantología, ortodoncia y cirugía maxilofacial–, aunque recordó que el IBV trabaja también en otros sectores sanitarios: implantes y prótesis para cirugía ortopédica y traumatología, ayudas técnicas, productos de un solo uso, oftalmología, etc. En este sentido comentó que las innovaciones y nuevos desarrollos se orientan a objetivos distintos según el sector dental que se considere.

“Respecto a implantología, y dado que su diseño ya se ha optimizado bastante, los nuevos desarrollos van más ligados a acelerar el proceso de osteointegración –trabajando temas de recubrimientos y nuevos materiales–, así como a prevenir posibles patologías periimplantarias, buscando que el implante se integre al hueso en un periodo más corto y no presente a la larga problemas estéticos”.

Según explicó Ferrís, en el campo de la ortodoncia, como la componente estética cobra mucha importancia, las innovaciones se orientan fundamentalmente a lograr sistemas cada vez más invisibles y personalizados, apostando por materiales que estén adaptados a tecnologías de fabricación rápida y que puedan favorecer un tratamiento más personalizado. “En cuanto a cirugía maxilofacial existe todo un reto en materiales, diseño y fabricación, con el objeto de obtener implantes personalizados a partir de imagen médica que puedan fabricarse en un corto plazo, con un coste asumible y que encajen perfectamente como sustitutos óseos para cada paciente”, dijo.

El representante del IBV aclaró que en algunos casos las empresas clientes buscan desarrollar una nueva cartera de productos o servicios, que hasta el momento importaban o simplemente comercializaban, y en otros, satisfacer un nicho de mercado no cubierto, “algunas, principalmente del sector metalmecánico, quieren diversificar al ámbito sanitario y aportar un nuevo valor añadido”. “Nosotros –continúa– tratamos de facilitarles todo el proceso desde nuestro conocimiento y experiencia en ingeniería biomecánica y salud, incluso les acompañamos en la búsqueda de instrumentos de financiación, ya sea a través del Ivace, del Cdti o del futuro programa marco europeo Horizonte 2020”.

Antonio Villuendas

Antonio Villuendas

ATENCIÓN DOMICILIARIA 

Antonio Villuendas, responsable de la comisión médica de Gasmedi en la Comunidad Valencia, explicó la evolución de esta empresa valenciana que nació en 1996. Hoy 17 años después, y propiedad desde hace uno, de Air Liquide, líder mundial en fabricación de gases de uso industrial y medicinal, así como en terapias respiratorias a domicilio, se ha convertido en un operador clave en asistencia domiciliaria en España y Portugal, llegando a asistir a más de 120.000 pacientes.

Asimismo, Gasmedi gestiona desde hace más de siete años y de manera pionera la única Unidad de Hospitalización Domiciliaria de gestión privada que existe en España, la del Hospital General de Valencia, “llegamos al 100% de la isócrona, proporcionando una atención integral con rango hospitalario, que según muestra un estudio de la Universitat de Valencia, consigue una eficiencia alrededor de un 40% superior al del resto de Unidades”, puso de relieve el directivo.

“La hospitalización a domicilio es uno de los medios que pueden ayudar a innovar en el campo de la gestión sanitaria. De hecho, el envejecimiento de la población y las nuevas tecnologías son dos motores de cambio para la penetración de la hospitalización a domicilio en un sistema, obligado a buscar nuevas vías de intervención para ser sostenible”, defendió Villuendas.

Además de la eficiencia, Villuendas señaló el alto grado de satisfacción de los pacientes “pese a la reticencia inicial, cuando comprueban que en casa pueden estar atendidos como si estuvieran en el hospital, la percepción que tiene del servicio y los índices de satisfacción son altísimos”.

Otra de las alternativas a la hospitalización son las terapias respiratorias domiciliarias. Solo en lo que respecta a la patología del sueño, la compañía asiste a 22.000 pacientes en Valencia. Entre los proyectos más innovadores que desarrolla destaca uno para niños ventilodependientes, que les ha permitido volver a casa después de permanecer largo tiempo en la UCI.

PLAN DE ASISTENCIA A CRÓNICOS 

Gasmedi participa además en el Plan de asistencia a crónicos (Valcronic), con un proyecto piloto de telemonitorización en 500 pacientes de Alicante y Valencia y estudia incorporar nueva tecnología a sus equipos para saber realmente cuál es el comportamiento de estos y del paciente durante su uso. “Hasta la fecha colocábamos el equipo para mejorar su calidad de vida, pero queremos ir más allá e iniciar líneas de monitorización del sueño, para saber realmente qué ocurre mientras el enfermo está conectado”.

“Lo mismo pretendemos con los equipos de oxígeno, incluso con paciente ventilodependientes –alrededor de 700 en toda la Comunidad– que necesitan un equipo las 24 horas del día para vivir. Será muy interesante contar con información directa, sobre todo de cara al profesional médico que podrá hacer cambios para mejorar su confort”, concluye el portavoz de Gasmedi.

En colaboración con el IBV, Gasmedi ha desarrollado una nueva mascarilla para el tratamiento de la apnea del sueño. Para su desarrollo ha seguido el modelo de innovación orientada por las personas, prestando especial atención a las personas de edad avanzada. “Pretendíamos superar los problemas de usabilidad y lesiones que presentan las mascarillas nasales actuales. Involucrar a los profesionales y usuarios, respectivamente, y aprovechar la experiencia de la empresa que presta el servicio es la mejor forma de desarrollar un producto a un coste y con una calidad óptima”, explicó Ferrís.

Ferrís se refirió a la nueva realidad social a la que debe hacer frente el sistema sanitario: incremento demográfico, aumento de la esperanza de vida y de la cronicidad, la incorporación de las nuevas tecnologías para favorecer la autonomía personal, la introducción de nuevos fármacos, etc. para recordar que el sector de la salud debe ser entendido en su globalidad, con aspectos que promocionen hábitos de vida saludable con el objetivo de paliar enfermedades posteriores.

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