“Es necesario que la Administración salde su deuda y siga apostando por la I+D+i, como hacen las regiones más avanzadas”

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Rafael Ros, vicepresidente primero de la Red de Institutos Tecnológicos de la Comunidad Valenciana (Redit) asegura que no apostar por la I+D+i es perder el futuro. El vicepresidente de Redit considera que si la dotación de fondos propios de la Generalitat al Ivace sigue disminuyendo, las grandes perjudicadas serán las empresas y la sociedad en general.

Ros urge al Consell a liquidar su deuda con los institutos, que asciende a unos 60 millones de euros y recuerda que el modelo de colaboración público-privado se basa en mantener el equilibrio entre los fondos públicos, que garantizan la capacitación científico-tecnológica, y los fondos privados, que mantienen a los centros “pegados” a las necesidades de las empresas, ofreciendo respuestas ágiles y eficaces a sus retos de innovación.

[mepr-rule id=”598″ ifallowed=”show”]Recientemente, la Red de Institutos Tecnológicos de la Comunidad Valenciana (Redit) ha presentado sus resultados de 2012. Analizando la evolución de los datos desde 2010, vemos que se ha producido un descenso en, principalmente, tres grandes indicadores: personal (un 11%), proyectos de I+D+i (un 31%) e ingresos (un 18%).

2013-julio-redit-Ros-graficoEn 2012 trabajaron en los centros de la Red 1.540 profesionales que realizaron 860 proyectos de I+D+i para casi 12.300 clientes y 6.000 asociados. Sus ingresos ascendieron a 100 millones de euros de los cuales el 53% procedieron de las empresas y el resto de fondos públicos competitivos, siendo un 33,5% de ellos de la administración regional, un 8,25% de Europa y un 5,25% nacionales. Por tipo de actividad, un 54% de los ingresos provinieron de proyectos de I+D; un 22% de proyectos de innovación y casi un 17% de ensayos de laboratorio.

Para conocer el por qué del descenso de estos indicadores, Economía3 ha hablado con Rafael Ros, vicepresidente primero de Redit, quien explica cómo a escala nacional, Redit sigue manteniendo su peso específico y representa el 25% del Sistema Español de Centros Tecnológicos.

– ¿A qué causas responden las cifras que acabamos de conocer?

– La disminución de personal es una consecuencia directa de la caída de los ingresos y del impago por parte de la Administración regional de muchos proyectos llevados a cabo en este periodo y que han sido ejecutados, pagados y justificados por los centros.

También disminuye el número de proyectos e ingresos, como resultado de la difícil situación económica que atraviesa el tejido industrial. A ello se suma la desaparición de buena parte de los programas públicos de apoyo a la innovación empresarial, así como la desconfianza de las empresas en las ayudas públicas, a tenor de los impagos.

– ¿Son conscientes las empresas del valor de los institutos de Redit para proponer soluciones a los desafíos que se les presentan?

– Las empresas que siguen trabajando con los institutos tecnológicos año tras año, lo hacen porque creen firmemente en esta colaboración, como palanca imprescindible para mejorar su competitividad.

A pesar de que los resultados son inferiores a ejercicios pasados, la red sigue prestando apoyo a más de 12.000 empresas clientes, la mayoría de ellas pymes, que siguen considerando a los institutos valencianos herramientas imprescindibles para cubrir sus necesidades de I+D+i.

En mi devenir como empresario, he vivido momentos duros que invitaban al abandono de proyectos e iniciativas innovadoras, pero he aprendido y constatado que hay que luchar por las ideas que pueden contribuir a mejorar las cosas. En mi caso, mi empresa tuvo un antes y un después tras la relación con un instituto tecnológico. Concretamente con el de Óptica, Color e Imagen (Aido) y, por eso, creo firmemente en el impacto de la actividad de los institutos tecnológicos en los resultados de las empresas.

De hecho, los conozco desde prácticamente todas las perspectivas posibles, dado que he sido proveedor, cliente, asociado, consejero y presidente de Aido, y en la actualidad soy, además, vicepresidente primero de la Red de Institutos Tecnológicos de la Comunidad Valenciana.

– Y siendo esto así ¿por qué ha descendido la apuesta de las empresas por la I+D+i?

-Pues, como comentaba antes, una razón fundamental ha sido la disminución de los programas públicos destinados a fomentar la innovación. Otra, es la falta de credibilidad en los programas de apoyo a la I+D+i, como consecuencia de los proyectos que las empresas tienen pendientes de cobro desde hace años por parte del Ivace, y del “agujero” de tesorería que estos impagos han producido en las mismas. Por esta razón, vivimos un momento de cierta reticencia de las empresas en su apuesta por la I+D+i, sin olvidar el dificilísimo contexto económico en el que nos estamos moviendo.

– Aunque la I+D es percibida por las empresas y la Administración como algo imprescindible y beneficioso, lo cierto es que no es fácil que se plasme en inversiones y líneas concretas. ¿Es un error? ¿Qué consecuencias tendrá a medio plazo?

– ¡Es un error tremendo! La relación del gasto en I+D+i de un territorio y sus niveles de empleo y calidad de vida está más que comprobada. Se ha demostrado claramente que los países y regiones más avanzadas son las que más apuestan por la I+D.

Además, hay que ver a la Red de Institutos Tecnológicos como lo que realmente es: un claro centro de inversión y no de gasto. De hecho, en 2013 el presupuesto de Ivace para los centros tecnológicos asciende a 30 millones de euros, mientras que cada año los institutos captan una media de 79 millones de euros de fondos nacionales y europeos, lo que demuestra el efecto multiplicador que tienen para la economía de la Comunidad Valenciana.

Los centros tienen un impacto demostrado en los resultados empresariales, así como en el PIB y en la recaudación de IVA e IRPF, principales vías de ingresos de la Administración.

La generación de empleo es la mejor política social, pero solo incrementando el PIB basado en la industria con una clara apuesta por la innovación, aportando valor añadido a nuestros productos y servicios y competitividad a nuestras empresas, podremos generar empleo sostenible y de calidad, capaz de apuntalar nuestro actual sistema de bienestar. No apostar por la I+D+i es perder el futuro y, con ello, toda la sociedad sale perjudicada.

2013-julio-redit-Ros-laboratorio– Cuando las ayudas públicas regionales y nacionales se restringen, ¿qué fórmulas barajan para continuar impulsando proyectos innovadores?

– Pues uno de los objetivos fundamentales de Redit como asociación es actuar como palanca para activar la I+D+i empresarial. Por eso, una de nuestras principales funciones va a seguir siendo concienciar a las empresas de la importancia de la innovación como una apuesta rentable e imprescindible. Mientras tanto, el menor apoyo público a escala regional y nacional está reorientando nuestras actividades hacia una mayor presencia internacional.

Pero, para que el modelo valenciano de centro tecnológico funcione, es necesario que la Administración reaccione y cumpla su papel, ya que hablamos de un modelo de cooperación público-privado. Modelo que se basa en mantener el equilibrio entre los fondos públicos, que garantizan la capacitación científico-tecnológica, y los fondos privados, que nos mantienen “pegados” a las necesidades de las empresas, ofreciendo respuestas ágiles y eficaces a sus retos de innovación.

– ¿Es necesario algún tipo de impulso, plan o ayuda de la Administración para hacer que las empresas apuesten más por la I+D+i?

– Es imprescindible que la Generalitat asuma sus responsabilidades en un ámbito tan crucial para el futuro de la Comunidad Valenciana como es el de la I+D+i. Por eso es necesario invertir la tendencia de los últimos años e incrementar el presupuesto del Ivace a partir de 2014, para que pueda actuar como agencia regional de desarrollo, objetivo para el que se creó, apoyando y dinamizando a las empresas y demás agentes del sistema de innovación.

La confianza de todos los agentes en la administración es muy importante.

– ¿Cuáles son los objetivos a corto plazo que se han marcado en la asociación?

– El objetivo de Redit siempre ha sido defender el modelo valenciano de instituto tecnológico como organización eficaz para el apoyo a la competitividad empresarial.

Por eso, a corto plazo, para garantizar la supervivencia del modelo, es necesario cobrar la deuda que el Gobierno Valenciano mantiene con los centros y que asciende a unos 60 millones de euros, una situación que nos ahoga.

En los últimos meses, los institutos tecnológicos de Redit han llegado a su límite de resistencia. Llevamos dos años haciendo ingentes esfuerzos para evitar lo peor, realizando ajustes dolorosísimos, sobre todo aquellas medidas que han afectado a nuestro activo más valioso como es el personal de los centros, y minimizando el gasto al máximo. Durante todo este tiempo, se nos han hecho diversas promesas de pago que no han llegado a materializarse.

Ha pasado sobradamente el tiempo de las palabras, y ahora necesitamos, perentoriamente, cobrar con la máxima urgencia.

– Para acabar ¿cuáles son los principales retos de futuro?

– Nuestros objetivos no han cambiado y seguimos trabajando para vertebrar una Red influyente y con una clara implicación en la elaboración de las políticas públicas de apoyo a la innovación empresarial, así como para mejorar la competitividad de las empresas valencianas a través de la innovación.

En cuanto al futuro, la verdad es que las últimas noticias no dejan lugar para el optimismo. El planteamiento preliminar de presupuesto del Ivace para el apoyo a los institutos tecnológicos a partir de 2014, prevé una dotación de entre 12 y 15 millones de euros al año. Esto supondría reducir a más de la mitad el presupuesto de 2013 y equivaldría a una rebaja del 70% del presupuesto de 2010, que ascendió a 46.950.000 €.

Es imprescindible invertir la tendencia de los últimos años e incrementar el presupuesto para I+D+i a partir de 2014, tal y como hacen las regiones más avanzadas que, en tiempos de crisis, redoblan sus esfuerzos en materia de innovación.

Si la dotación de fondos propios de la Generalitat al Ivace sigue disminuyendo, recordemos que esta fue en 2012 del mismo valor que en 1985, las grandes perjudicadas serán las empresas y la sociedad en general.

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